CONCEPTOS
Competencia
1.-Es la capacidad que una persona tiene de actuar con
eficacia en cierto tipo de situaciones mediante la puesta en marcha de
conocimientos , habilidades actitudes y valores.
educativa. Materiales de trabajo). 1999. pp. 63-77.
2.-Para el
autor Perrenoud es:
“Una capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de
actuación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero no se reduce a ellos.”
Perrenoud, Philippe (2008)
Construir competencias desde
la escuela, Chile, J.C. Sáez.
3.- Jonnaert
la competencia es “la puesta en marcha de
un conjunto diversificado y coordinado de recursos, que la persona moviliza en
un contexto determinado. Esta puesta en marcha se apoya en la elección, la
movilización y organización de recursos y sobre las acciones pertinentes que
permiten un tratamiento exitoso de esta situación”
Jonnaert, P., Barrette, J., Masciotra,
D., Yaya, M. (2008) “La competencia como organizadora de los programas de
formación: hacia un desempeño competente” en Revista Profesorado, revista
de curriculum y formación del profesorado. Universidad de Granada.
Competencia comunicativa
1.- Es el conjunto de habilidades que
permite la participación apropiada en situaciones comunicativas específicas
(Hymes, 1966, en Saville-Troike, 1982).
Participar apropiadamente en una interacción comunicativa
significa cumplir con los propósitos.de comunicación personales, esto es,
lograr lo que se quiere o necesita y hacerlo dentro de parámetros socialmente
aceptables. La competencia comunicativa incluye la competencia lingüística, que
consiste en el conocimiento no consciente de las reglas para la comprensión y
producción de mensajes verbales. y el conocimiento de las reglas para la
comunicación, que fueron descritas en el capítulo anterior cuando hablamos
del conocimiento pragmático.
Romero Contras. Silvia. "El desarrollo de la competencia
comunicativa". en La comunicación y el lenguaje: aspectos teórico
-prácticos para los profesores de educación básica, SEP/Cooperación
Española (Integración
2.- Capacidad
para recibir y procesar efectivamente la información de la sociedad receptora.
Establece en esta competencia tres elementos clave, paralelos a los
desarrollados por Gudyuner: competencia cognitiva como conocimiento de la
cultura y de la lengua del país de acogida, la competencia afectiva que permite
la capacidad de motivación para enfrentarse a los diferentes retos (habilidad
para entender, empatizar…) y la competencia operatoria que hace referencia a la
capacidad para actuar.
Vilà Baños Ruth, “La
competencia comunicativa intercultural. Un estudio en el primer ciclo de la
Educación Secundaria Obligatoria”.
3.- la competencia comunicativa es la suma de conocimientos, destrezas
y características individuales (relacionados con el componente lingüístico,
sociolingüístico y pragmático) que permiten a una persona comunicarse. La
competencia comunicativa se pone en
funcionamiento con la realización de actividades de lengua para cuya realización se activan
determinados procesos que
implican ciertas destrezas)
Pérez Esteve, Pilar (2007): “La
competencia de las competencias: la comunicación lingüística. Su
presencia en el currículo de educación
infantil y primaria”. En Ministerio de Educación y Ciencia, La competencia
en comunicación lingüística en las áreas del currículo. Ediciones del
MEC,Secretaría General de Educación, Instituto Superior de Formación del
Profesorado, págs. 9-38.
Competencia lingüística
1.- “(…) el
sistema de la lengua competencia lingüística se trata ahora de que los alumnos
y las alumnas conozcan y manejen las diversas estructuras textuales adecuadas a
la intención, tema, destinatarios y contextos (…)”
Lomas, C. y Osorio A. (comps.) (2002).
El enfoque comunicativo de la enseñanza de la lengua. Barcelona: Paidós.
2.- “(…) Se
refiere a la utilización del lenguaje, tanto de las lengua/s propia/s como de las extranjeras
fundamentalmente como instrumento de comunicación oral y escrita de aprendizaje,
de construcción del propio pensamiento, y también, como instrumento de
regulación personal y de regulación de la propia conducta (…)”
Estebe
Pérez Pilar, Aulas de Verano, instituto Superior del Profesorado de
Tipos de competencias
comunicativas
La
competencia lingüística:
Se caracteriza por la capacidad de un
hablante para producir e interpretar signos verbales. El
conocimiento y el empleo adecuado del
código lingüístico le permiten a un individuo crear, reproducir e interpretar
un número infinito de oraciones. Ese conocimiento y ese empleo se vinculan con
dos modalidades diferentes de la lengua: la lengua como sistema de signos y la
lengua en funcionamiento, en uso.
La
competencia paralingüística:
Es la capacidad de un hablante para
utilizar de manera adecuada determinados signos no lingüísticos que le permiten
expresar una actitud en relación con su interlocutor y con lo que dice: ya sea
para declarar, interrogar, intimidar, rogar, ordenar, etc.
La
competencia proxémica:
Esta competencia consiste en la
capacidad que tenemos los hablantes para manejar el espacio y las distancias
interpersonales en los actos comunicativos. Las distancias entre los
interlocutores, la
posibilidad de tocarse, el estar
separados o en contacto, tienen significados que varían de una cultura a otra.
Los códigos proxémicos se establecen, entonces, según la cultura, las
relaciones sociales, los roles, el sexo, la edad. La competencia proxémica es
esa habilidad que tenemos para crear, transformar y apropiarnos de espacios,
tanto en la vida pública como privada. Ella nos permite asignarle significado
al respeto o a la transgresión de esas distancias interpersonales y de los
espacios codificados por los distintos grupos sociales.
5. La
competencia pragmática:
El punto de partida de esta
competencia es la consideración de el hablar como un hacer. Todos los
usuarios de una lengua tienen una
capacidad que les permite asociar los enunciados con los contextos en que
dichos enunciados son apropiados. El contexto no es, desde luego, sólo el
escenario físico en el que se realiza el acto comunicativo, sino también esos
conocimientos que se asumen como compartidos entre los participantes. Un acto
comunicativo no es algo estático ni un simple proceso lineal; por el contrario,
un acto comunicativo es un proceso cooperativo de interpretación de
intenciones, en el cual un hablante intenta hacer algo, el interlocutor
interpreta esa intención, y con base en esa interpretación elabora su respuesta,
ya sea lingüística o no.
***“Acerca de la competencia
comunicativa”, Forma y Función ( 9 ), Santafé de
Bogotá, junio de 1996, p.p. 13 - 37.
Segunda
referencia
Las competencias comunicativas, son
directamente ligadas al uso de la lengua, y comprende los siguientes
componentes.
Lingüístico:
es
decir los conocimientos y destrezas léxicos, fonológicos y sintácticos, así
como otras dimensiones de la lengua como sistema, pero sin incluir el valor
sociolingüístico de sus variantes y funciones. Este componente no solo se mide
en términos de la cantidad y calidad de los datos (la fineza de las
distinciones fonéticas, por ejemplo, o la precisión en el uso del vocabulario)
sino también al respecto de la organización y manera de almacenar y recuperar
dichos datos (por ejemplo, la manera en que un usuario coloca un elemento
léxico según las asociaciones mentales
provocadas por la situación comunicativa en que se encuentre).
Sociolingüístico.
Componente
que contempla las condiciones socioculturales del uso de la lengua (normas de
cortesía, relaciones entre usuarios de sexos, clase y grupo social diferente,
codificación de rituales).
Pragmático.
Que
abarca el uso funcional de los recursos lingüísticos (es decir, la producción
de actos de habla) sobre la base de guiones o escenarios de intercambios
comunicativos. Se refiere al dominio del discurso en términos de manejar con
soltura la coherencia, la cohesión, la ironía, la parodia, y otros rasgos
caracterizados del mismo. En este componente, el peso de lo sociocultural es
grande.
Plo Asastrué
Ramón, Álvarez Álvarez Alfredo “El
desarrollo de competencias en lengua extranjeras: textos y otras estrategias”
(Pag 19).
Tercer
referencia
1. La
competencia lingüística:
Se caracteriza por la capacidad de un hablante para producir e
interpretar signos verbales. El conocimiento y el empleo adecuado del código
lingüístico le permiten a un individuo crear, reproducir e interpretar un
número infinito de oraciones. Ese conocimiento y ese empleo se vinculan con dos
modalidades diferentes de la lengua: la lengua como sistema de signos y la
lengua en funcionamiento, en uso. La lengua como sistema de signos corresponde
al dominio semiótico, y su función esencial es significar. La lengua en
funcionamiento, en uso, corresponde al dominio semántico, y su función básica
es comunicar.
2. La
competencia paralingüística:
Es la capacidad de un hablante para utilizar de manera adecuada
determinados signos no lingüísticos que le permiten expresar una actitud en
relación con su interlocutor y con lo que dice: ya sea para declarar,
interrogar, intimidar, rogar, ordenar, etc. En las comunicaciones orales, esta
competencia se manifiesta en el empleo de los signos entonacionales: tono de la
voz, cadencia o ritmo y énfasis en la pronunciación. En las comunicaciones
escritas, se manifiesta por medio del empleo de los signos de puntuación, de
las sangrías, de los nomencladores, de la distribución general del espacio,
tipos de letras, etc. Estos recursos nos permiten identificar la división de un
texto escrito en capítulos, párrafos, temas y subtemas.
3. La
competencia quinésica:
Se manifiesta en la capacidad consciente o inconsciente para
comunicar información mediante signos gestuales, como señas, mímica,
expresiones faciales, variados movimientos corporales, etc. Estos signos pueden
ser expresiones propias o aprendidas, originales o convencionales.
4. La
competencia proxémica:
Esta competencia consiste en la capacidad que tenemos los
hablantes para manejar el espacio y las distancias interpersonales en los actos
comunicativos. Las distancias entre los interlocutores, la posibilidad de tocarse,
el estar separados o en contacto, tienen significados que varían de una cultura
a otra. Los códigos proxémicos se establecen, entonces, según la cultura, las
relaciones sociales, los roles, el sexo, la edad. La competencia proxémica es
esa habilidad que tenemos para crear, transformar y apropiarnos de espacios,
tanto en la vida pública como privada.
5. La
competencia pragmática:
Vamos a definir la competencia pragmática como la habilidad para
hacer un uso estratégico del lenguaje en un medio social determinado, según la
intención y la situación comunicativa; es saber ejecutar acciones sociales
mediante el empleo adecuado de signos lingüísticos, o de signos de otros
códigos no lingüísticos, utilizados de acuerdo con unas intenciones y con unos
fines deseados. Según pretenda con su acto comunicativo informar, ordenar,
interrogar, impugnar, sugerir, rogar, etc., el sujeto hablante necesita
plantearse con precisión varias preguntas, si aspira a alcanzar con éxito sus
propósitos:
a) Cuál es el motivo, la finalidad y el contenido de su acción
comunicativa.
b) A quién va dirigida.
c) Cuándo es el momento adecuado para emprenderla.
d) Dónde debe efectuarla.
6. La
competencia estilística:
Es el complemento indispensable de la competencia pragmática,
puesto que la competencia estilística se manifiesta en esa capacidad para saber
cómo decir algo, cuál es la manera más eficaz de conseguir la finalidad
propuesta. Las actitudes estilísticas del hablante hacia su interlocutor —como
la cortesía, la amabilidad, la paciencia, el enfado, la displicencia— son
determinantes en la estructuración de los enunciados. Observemos, por ejemplo,
las diferencias que existen en los dos enunciados siguientes, utilizados ambos
para conseguir que alguien cierre la puerta:
a) ¡Cierre la puerta, carajo!
b) Por favor, ¿sería tan amable de cerrar la puerta?
7. La
competencia textual:
“Es la capacidad para articular e interpretar signos organizados
en un todo coherente llamado texto. La competencia textual implica las
competencias consideradas anteriormente y, además, las competencias cognitiva y
semántica” (Girón y Vallejo, 1992: 20).
7.1. La
competencia cognitiva:
Ella hace posible que podamos comprender e interpretar textos de
carácter científico, técnico, literario, político, periodístico, comercial,
etc., pues para adelantar ese proceso debemos tener un conocimiento de las
maneras específicas como dichos textos se estructuran y se formulan.
7.2. La
competencia semántica:
Cuando le asignamos el significado adecuado a cualquier signo o establecemos
su relación con un referente determinado, estamos haciendo una demostración de
nuestra competencia semántica. De igual manera, cuando comprendemos el sentido
de una frase o de una oración, o cuando realizamos la interpretación global de
un texto.
JIMÉNEZ,
Javier. “Competencia lingüística y competencia comunicativa” En: Lenguaje en
acción.
Medellín:
Editorial Universidad de Antioquia, 1986, p.p. 36 - 40.
Enfoque basado en
competencias
El enfoque de competencias para la
vida y los periodos en la Educación Básica
Las
reformas curriculares de los niveles preescolar (2004), secundaria
(2006) y primaria
(2009)
que concluyen con el Plan de Estudios para la Educación Básica 2011,
representan un esfuerzo sostenido y orientado hacia una propuesta de formación
integral de los alumnos, cuya finalidad es el desarrollo de competencias para
la vida, lo cual significa que la escuela y los docentes, a través de su
intervención y compromiso, generen las condiciones necesarias para contribuir
de manera significativa a que los niños y jóvenes sean capaces de resolver
situaciones problemáticas que les plantea su vida y su entorno, a partir de la
interrelación de elementos conceptuales, factuales, procedimentales y
actitudinales para la toma de decisiones sobre la elección y aplicación de
estrategias de actuación oportunas y adecuadas, que atiendan a la diversidad y
a los procesos de aprendizaje de los niños.
El
desarrollo de competencias para la vida demanda generar estrategias de
intervención docente, de seguimiento y de evaluación de manera integrada y
compartida al interior de la escuela y con los diferentes niveles de Educación
Básica, acerca de la contribución de cada uno de ellos para el logro de las
competencias.
Es
importante tener presente que el desarrollo de una competencia no constituye el
contenido a abordar, tampoco se alcanza en un solo ciclo escolar; su logro es
resultado de la intervención de todos los docentes que participan en la
educación básica de los alumnos, por lo tanto las cinco competencias para la
vida establecidas en el Plan de
Estudios
para la Educación Básica 2011 son el resultado del logro de los aprendizajes
esperados a desarrollar durante los 12 años que conforman el preescolar, la
primaria y la secundaria. Por lo anterior, es necesario generar las condiciones
para impulsar un proceso de diálogo y colaboración entre los docentes de estos
niveles educativos, a fin de compartir criterios e intercambiar ideas y
reflexiones sobre los procesos de aprendizaje de los estudiantes y sobre las
formas colectivas de intervención que pueden realizarse para contribuir al
logro educativo.
El
grado de dominio de una competencia implica que el docente observe el análisis
que hace el alumno de una situación problemática, los esquemas de actuación que
elige y que representan la interrelación de actitudes que tiene; los
procedimientos que domina y la serie de conocimientos que pone en juego para
actuar de manera competente. Ante este reto es insoslayable que los maestros
junto con sus estudiantes, desarrollen competencias que les
permitan un cambio en la práctica profesional, en el que la planificación, la evaluación y las estrategias didácticas estén
acordes a los nuevos enfoques de enseñanza propuestos
en los Planes de Estudio 2011.
SEP (2011) Programa de Educación
Preescolar. México
La información resalta que el lenguaje es un proceso social, producto de una cultura determinada en una sociedad, es por ello que una competencia lingüística no se limita a las habilidades, puesto que también incluye la movilización de recursos. Pero estos los va a proveer el mismo contexto en se desarrolle el sujeto e influirán en como este los emplee dentro y fuera del contexto escolar.
ResponderEliminarEn los conceptos planteados se enfatiza principalmente en el uso del lenguaje en el contexto, es decir en la práctica real por tanto exigen del sujeto una participación eficaz en los intercambios comunicativos que realice para ello debe de emplear todos los recursos que posee (tipos de competencias comunicativas), por ejemplo los gestos, pues muchas veces una mirada, una sonrisa, etc. pueden decir más que mil palabras.
ResponderEliminarAsí mismo, la información planteada me parece muy importante pues retoma diferentes fuentes de información que amplían el referente conceptual con el que contamos.
Los conceptos compartidos acerca de competencia, competencia lingüística y comunicativa nos dan a conocer que éstas se conforman de una serie de habilidades y destrezas que permiten a cada uno de los individuos la comunicación con los otros, mediante la adquisición y movilización de dichas habilidades y destrezas.
ResponderEliminarDichas características que deben estar adquiriendo los individuos, serán puesta aprueba en su contexto, deben tener la capacidad de darles el uso adecuado, según el lugar donde estén ubicados, así como también tomar en cuenta las características de sus receptores para que sus mensajes sean comprensibles.
Con estos conceptos compartidos nos damos cuenta que el lenguaje es una actividad social, que le permite al individuo establecer relaciones en su contexto, empleando competencias lingüísticas y comunicativas, las cuales van muy de la mano, y que estas no solo se necesitan para desempañarse con éxito dentro de la escuela sino que también permiten al individuo apropiarse de la cultura de su sociedad.
ResponderEliminarla aplicación de competencias es determinada por la situación y el contexto y el sujeto decide de que manera utiliza sus conocimientos, capacidades y habilidades, así como de que forma aplica el uso del lenguaje, pues éste le permitirá hacer frente de manera eficaz a sus problemáticas, en un contexto determinados, según los códigos estableciso, y en un contexto diferente según la competencia lingüística que tenga, pues debería interpretar un código que no conoce pero que será necesario conocer.
ResponderEliminarUn aspecto que retomó de estos conceptos, es que el desarrollo de competencias no inicia y termina en el Preescolar, sino que este debe seguir un proceso donde los docentes de cada nivel educativo decidan dejar atras las prácticas tradicionales y adopten una perspectiva centrada en el aprendizaje activo, en el desarrollo de competencias para la vida.
ResponderEliminarCiertamente para poder ser competente en cualquier ámbito; primero se requiere tener claro el concepto de competencia, para que a partir de ello se realicen las acciones necesarias que permitan desarrollarlas.
ResponderEliminarEn este caso, al hablar de competencias comunicativas se engloba el hecho de ser capaz de establecer actos comunicativos en situaciones específicas, tomando en cuenta el contexto y la cultura que rodea a éste.
Con base a lo anterior que menciona Laura, coincido con ella en que el desarrollo de competencias tanto comunicativas como lingüísticas no solo depende del preescolar sino que tiene que ser un trabajo entre todos los niveles educativos para lograr que el estudiante llegue a desarrollarlas ampliamente. Por lo tanto es fundamental que desde el preescolar se sienten estas bases que permitan su futura construcción.
ResponderEliminarLos conceptos anteriormente mencionados, me parecen completos en cuanto a lo que se quiere transmitir con ellos, puesto que la información se maneja es muy comprensible. Nos habla primeramente del concepto de competencia, el cual se describe en toda la extensión de la palabra, y nos hace referencia a la capacidad de movilizar todos los saberes, actitudes, destrezas y valores ante una situación. Posteriormente se menciona la competencia comunicativa como aquella que nos permite tener la habilidad de entablar relación con los otros a través de la comunicación y finalizando con la competencia lingüística, la cual habla de la utilización de los diversos elementos que conforman la lengua, lo que le permitirá crear y reproducir. Esto demuestra la estrecha relación entre dichos términos, puesto que todos ellos permiten una adecuada interacción comunicativa entre los miembros de la sociedad, debido a que cada una de ella aporta ciertos elementos que entre sí se complementan.
ResponderEliminarLas competencias comunicativas permiten establecer relaciones con los otros, desde la edad preescolar es importante que orientemos a los niños a las practicas del lenguaje, para que se familiaricen con el, adoptando así las reglas que predominan un contexto al momento de hablarlo, ya que el contexto donde se desarrolla el niño determina el tipo de lenguaje comunicativo que predomina, las formas y reglas con que se aplica, así las competencias comunicativas no están alejadas del contexto. Si la docente genera en el aula ambientes propicios para comunicarse , los pequeños sentirán el deseo e interés por seguir aprendiendo sobre la lengua.
ResponderEliminarLa competencia lingüística se refiere a la capacidad del ser humano para comunicarse con otra persona de su misma lengua (idioma), esto es lo que nos hace diferente a otros seres vivos. Dicha capacidad debe ser desarrollada desde la educación inicial que en el caso de nuestro país es el preescolar, donde se le deben brindar las herramientas necesarias para que el niño de esta edad se valla desenvolviendo haciendo uso de los signos lingüísticos para poder comunicarse con los demás.
ResponderEliminarestos conceptos resaltan la importancia del lenguaje, que se desarrolla dentro del contexto en el que se encuentre el individuo, ademas que va de la mano con el desarrollo de habilidades, destrezas y aptitudes,que deben tomarse en cuenta desde el primer momento y es ahi donde los docentes podemos atender estas situaciones para favorecer la comunicacion
ResponderEliminarlos comentarios aquí presentados nos llevan a ver al lenguaje como el conjunto de un todo, haciendo referencia a la capacidad que tiene un individuo de poner en marcha sus conocimientos y habilidades dentro de una situación comunicativa, permitiéndole comunicarse haciendo uso de reglas que le permitan participar de manera apropiada tanto en su lengua materna como en la extranjera de una manera competente.
ResponderEliminarla docente debe tener cierto conocimiento y dominio de las competencias lingüísticas, ya que serán primordiales al enseñar lenguaje a sus alumnos.
ResponderEliminarla docente debe hacer uso de estas competencias lingüísticas, ya que le permitirá desarrollar habilidades para establecer una situación comunicativa.
cada uno de los conceptos resultan claros y concretos, esto nos permite tener el referente cada vez mas amplio, lo que nos queda es poner en practica y comenzar a dar la importancia a todo lo que implica el lenguaje, herramienta principal de comunicación, por ello es importante que como docentes y practicantes del nivel preescolar dominemos estos conceptos, para así favorecer y desarrollar competencias lingüísticas en nuestros alumnos.
ResponderEliminarcada uno de estos conceptos nos deja claro que es cada competencia y como se puede trabajar
ResponderEliminarLas competencias son de suma importancia en cualquier ambito de nuestra vida, en este caso, el desarrollar las competencias lingüísticas implica conocer y poner en juego de manera adecuada las formas de interacción con los demás.
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